Romería de Santa Bárbara
Virgen y mártir cristiana del siglo III, celebramos su fiesta el 4 de diciembre. Su patronato fue introducido en España en el reinado de Felipe I de Castilla (1506). No sabemos de cuándo data esta romería, pero se celebra el primer domingo de mayo. Debemos recordar que el día 3 es la festividad de la Santa Cruz o de las Cruces, fiesta en la que se bendecía (= buena cosecha, prosperidad…) el término municipal, señalando los 4 puntos cardinales.
Hay, pues, una relación directa entre lo expuesto y la profesión que durante siglos imperó en nuestra población: la agricultura y la ganadería, al igual que las referencias en los gozos que se le cantan a la Santa al finalizar la misa, cuyo estribillo dice: “Santa Bárbara bendita, abogada en tempestades, contra el rayo y la tormenta, madre no nos desampares”, para concluir pidiéndole:
“Ya que eres santa tan bella, de angelical corazón, bendice pues a La Puebla, que te rinde admiración, y a todo aquel que te implora y aclama tu bendición, no lo abandones señora, ten de todos compasión”.
Cada año eran los quintos los encargados de subirla a hombros y en procesión. Luego dejó de hacerse, para recuperar la tradición desde el año 1999. Algunas personas acompañaban a la Santa hasta el Pozo del Tío Fermín, para volver por la tarde a buscarla con Santa Emerenciana, la patrona, y llevarlas en procesión hasta la Iglesia. La revisión de algunos libros de actas del ayuntamiento, nos ha permitido ver la relación que ha tenido y tiene la celebración de esta romería-fiesta en cada momento como, por ejemplo, los arreglos efectuados en la ermita, los rollos que debían hacerse, los litros de vino que se destinaban, o los gastos.